Te doy algunas razones para no emprender jamás

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Si estás pensando en convertirte en empresario voy a contarte 5 cosas para que te lo plantees mejor. Luego no me digas que no te avisé.

Horarios semanales 60 hrs: Si lo tuyo es hacer las 8 horas y lo demás es para otros…nunca te plantees emprender. Como emprendedor tendrás tantos frentes abiertos que no tendrás un número fijo de horas de trabajo y con ello te darás cuenta que los días pasan y siempre la misma canción…dormir, comer, trabajar, dormir, comer, trabajar…tu vida serás tu y el trabajo…no, el trabajo y tu…

Tiempo libre: Como emprendedor llegará un momento en el que tengas que recurrir al diccionario para saber que era esto…Yo, personalmente, echo en falta tiempo libre para poder leer con tranquilidad y por ocio, no por trabajo. Pero lo peor de todo es que tus amigos te llamarán para preguntarte si has emigrado o te has convertido en uno de esos policías de la secreta.

Burro de Carga: Trabajarás mucho tiempo pero también tendrás que trabajar mucho. Fuego que apagas, fuego que aparece y así en continua temporada de incendios…tendrás tantas piedras en los zapatos que aprenderás a caminar con ellas…

Incertidumbre: Convertirse en emprendedor es admitir que te gustan las películas de terror, siempre tendrás algún susto, siempre habrá algo imprevisto, siempre habrá incertidumbre y siempre verás el futuro con una especie de intriga, pasión, miedo…y todo con esa música de fondo que te obliga a husmear cuando todo el mundo está diciéndote que no vayas…

Errores: Imagínate que ya lo has hecho, que has pedido ese préstamo al banco, imagínate que el banco te lo ha concedido, imagínate que te has metido a la oportunidad de negocio más clara que nunca has tenido…y aún no puedes entender como tu pareja, tu padre, tus amigos…todos te decían que no lo hicieras…pues bien ahora imagínate que es una ruina y que todos tenían razón…¿Cómo te sentirás la próxima vez que tengas otra oportunidad así?

El 80% de las de las startup fracasan el primer año de creación. Los emprendedores trabajan 45,1 horas a la semana frente a las 36,5 de un asalariado, según la EPA

Desde el inicio de la crisis han corrido ríos de tinta cantando loas al emprendimiento y los emprendedores. Un discurso que, como una gota de agua cayendo una y otro vez sobre la piedra años y años, ha ido erosionando paulatinamente a la opinión pública. De hecho, por primera vez en el año 2016, convertirse en emprendedor se ha convertido en la opción predilecta de la mayoría de los españoles (26,8%) por encima de hacerse funcionarios (25%), que históricamente venía siendo la opción predilecta de los universitarios, según el estudio Y después de la Universidad, ¿qué?, realizado por GAD3. Sin embargo, las modas no tienen siempre son buenas y, las ventajas que vende el discurso proemprendimiento cuentan siempre con una contrapartida de carácter económico que invita a pensar fríamente si merece la pena lanzarse a la piscina del mundo empresarial. El 80% de las de las startup fracasan el primer año de creación.

Es un hecho, si creas una startup, cuatro de cada cinco veces fracasarás. No se trata de una estadística aislada. La mayoría las escuelas de negocio coinciden en esta cifra. Además, más de un 30% de los autónomos echan el cierre de su negocio antes de que termine ese primer año. El 90% de ellas ya no sobrepasan los dos años. Es decir, 8 de cada 10 empresas ya habían muerto durante su primer año. De las dos que habían conseguido sobrevivir, una de ellas (el 50%) habrá desaparecido durante el año siguiente.

Hasta 12 años en ser “relevante”

 

Aquellas que consiguen sobrevivir a los dos primeros años y no tiran la toalla, tardan un mínimo de 8 años en conseguir un cierto grado de relevancia. Según explica el fundador de coches.com en su blog, Iñaki Arrola, algunas empresas que han triunfado en Internet como Milanuncios, Tripadvisor, Fon, Idealista, Privalia o Softonic han tardado al menos una década en hacerse relevantes.

Si tu empresa pasa una mala racha, nadie te ayudará. El ecosistema emprendedor es profundamente darwinista y superficial. Cuando a una nueva empresa parece irle bien, todo el mundo llama a su puerta, los inversores llaman a su puerta. Sin embargo, cuando atraviesa un momento delicado, nadie parece escucharlas. Este comportamiento obedece a la lógica clásica del mercado porque los inversores buscan ganar dinero con tu startup. “Cuando te dedicas a Venture Capital tienes que maximizar la inversión en compañías que van bien y no ayudar a mantener compañías que están sufriendo. Es duro pero es así”, asegura Arrola.

Puedes arruinarte hasta perder tu casa

 

Uno de los mantras que rodean el ecosistema emprendedor es que emprender sale muy barato. Esto en gran medida depende de préstamos, avales, deudas y el tipo de sociedad o categoría de autónomo al que se encuentre adscrito el emprendedor. Frente a la creencia popular de que emprender sale prácticamente gratis, que de hecho tampoco es cierta ya que en España es el cuarto país de la UE en el que sale más caro emprender.

Más horas de trabajo

 

Los trabajadores por cuenta ajena, los asalariados, trabajan una media de 36,5 horas semanales. Mientras tanto, los trabajadores por cuenta propia lo hacen hasta lo hacen 45,1 horas, según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA). Es decir, los emprendedores trabajan el equivalente a una jornada de trabajo extra a lo largo de la semana.

España no es un buen lugar para abrir una empresa

 

España es el país que peor se posiciona de todo nuestro entorno en la UE para abrir un nuevo negocio. Por delante se encuentran países como Macedonia, Letonia o Georgia, según el índice elaborado por el Banco Mundial, Doing Business. Destaca en España como principal problema el tiempo que se tarda en montar una nueva empresa, superior a un mes en la mayoría de las ocasiones, y la cantidad de capital necesario para formalizar su situación legal.

Todo mundo habla de las fabulosas razones para iniciar un negocio, pero ¿qué hay de las razones para no ser emprendedor? También son importantes.

Razones para ser emprendedor hay muchas: ser independiente, ganar mucho dinero, ser tu propio jefe, trabajar menos tiempo, desarrollo personal, etcétera. La lista puede ser infinita dependiendo de nuestros objetivos y sueños personales.

Todo mundo habla de las fabulosas razones para iniciar un negocio, pero ¿qué hay de las razones para “no” ser emprendedor? También son importantes. Conocerlas puede evitar que personas no aptas para el emprendimiento se lancen a perder su dinero y su tiempo.

Tal vez suene contradictorio a mi discurso cotidiano y al objetivo de este espacio, que es motivar el emprendimiento, pero en realidad conocer estas razones puede ayudarnos a saber qué tan aptos somos para aventurarnos a iniciar un negocio. Confío en que no se tome este tema como freno de ese entusiasmo emprendedor y que sea más una herramienta para prepararnos antes de echar a volar una idea.

Aclarado este punto, revisemos algunas de las razones para no ser emprendedor.

  1. ¿Te gustan las ventas?

Ésta sería la primera pregunta que nos debemos hacer si queremos ser empresarios. Las ventas son el sustento de cualquier negocio en el mundo. Empresa que no vende, desaparece; así de simple. Si no te gustan las ventas, piénsalo bien antes de iniciar, pues lo más seguro es que fracases. Pero si de todas maneras quieres emprender, aun sin el gusto por las ventas, te recomiendo hacer un análisis sobre las posibilidades que tiene tu producto o servicio para generar un sueldo para vendedores profesionales.

Toma en cuenta que el término “vender” no es sólo exhibir o salir a ofrecer un producto o servicio; también se refiere a convencer a inversionistas, clientes, socios, aliados, etcétera, de que tu idea es viable o que tu negocio tiene potencial, es decir, tiene que “vender” bien tu proyecto.

  1. ¿Te gusta levantarte temprano?

Definitivamente ser madrugador es una de las características principales de los hombres que han logrado crear, desde cero, algunas de las empresas más grandes del mundo. Piensa si serás capaz de levantarte temprano y acostarte tarde durante todo el tiempo que dure la consolidación de tu negocio o idea. Nadie sabe cuánto tiempo te llevará hacerlo; pueden ser unos meses o años. Te garantizo que durante los primeros meses dormirás poco, sobre todo si tu idea es exitosa.

Si te gusta levantarte tarde, entonces busca una opción de negocio que te permita hacerlo, pero no te garantizo que puedas acostarte temprano durante el arranque de tu proyecto.

Si crees que no podrás, entonces detente, porque lo más probable es que en un par de meses ocupes alguna de las siguientes frases: “era muy matado”, “lo cerré porque era una friega”, “me tenía que despertar todos los días a las cinco de la mañana”, “trabajaba hasta los domingos”, “no me permitía hacer otras cosas”, entre muchas otras.

  1. ¿Te llevas bien con los números (matemáticas)?

Las matemáticas son parte fundamental para el control de cualquier negocio. No es necesario ser un experto o tener estudios superiores en matemáticas; simplemente hay que aplicar las operaciones elementales de aritmética: suma, resta, multiplicación y división.

Si le huyes a las operaciones más básicas de las matemáticas, lo más seguro es que tendrás un desastre financiero, lo que puede llevar al fracaso tu negocio aun cuando genere jugosas ganancias. Recuerda que tienes que saber sacar porcentajes, sumar gastos, restar inversión, multiplicar ganancias y dividir el dinero.

Si las matemáticas no son lo tuyo, detente y prepárate. Busca información y asesoría con contadores, economistas, administradores, gente que ya cuente con un negocio y todo aquel que pueda apoyarte para desarrollar algunas herramientas de control para llevar las cuentas.

  1. ¿Te gusta la seguridad laboral?

Si eres de las personas que piensan que es mejor tener un sueldo pequeño pero seguro, lamento decirte que no tienes mente emprendedora.

Un emprendedor nunca se preocupa por el sueldo, ya que ser arriesgado es otra cualidad de los emprendedores. No temen quedarse sin trabajo, pues se sienten capaces de iniciar por su cuenta y sobreponerse a cualquier situación adversa únicamente con su trabajo.

Si eres de las personas que llevan más de 10 años en un empleo y durante ese tiempo has tenido las ganas de iniciar un negocio, pero no lo has hecho, déjame decirte que hay una enorme probabilidad de que nunca lo hagas.

  1. ¿Eres tolerante a la frustración?

Te puedo decir con toda certeza que ningún negocio en el mundo ha empezado y crecido sin contratiempos. Si piensas iniciar un negocio es importante que hagas un análisis serio sobre tu tolerancia a la frustración, porque enfrentarás muchos obstáculos para lograrlo.

Muchos proyectos se frenan por pequeños inconvenientes, debido a que las personas no son tolerantes a la frustración. Al primer contratiempo que se les presenta, por menor que sea, abandonan su proyecto.

Si consideras que esto puede vencerte en tu intento, te recomiendo que busques algún taller o terapia que te ayude a superar ese problema de intolerancia, ya que todo el tiempo estarás expuesto a inconvenientes, obstáculos y contratiempos. Deberás resolverlos para avanzar.

Conclusión: si no te gustan las ventas, no te gusta levantarte temprano, no te gusta acostarte tarde, no te gustan las matemáticas, no te gusta arriesgarte sin un sueldo seguro y no eres tolerante a la frustración, entonces te recomiendo que no lo intentes. Ser emprendedor puede ser peligroso para ti y tu patrimonio.

2 opiniones en “Te doy algunas razones para no emprender jamás”

  1. Totalmente de acuerdo. Por eso no se crean empresas en este pais. Todo son problemas igual que hace 60 años. La diferencia es que ahora todo el mundo quiere vivir muy bien y trabajar poco. Y aqui esta la clave de todos los males

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